En el pedir está el dar

En muchas ocasiones, la gran mayoría de hecho, tenemos necesidad de pedirle a alguien, un poco de ayuda, una orientación, tal vez algún recurso.  En general para lograr nuestros propósitos dependemos de alguien más.  Eso le da a la otra persona un cierto grado de poder.  Para nuestras pesonas allegadas, en general no debe ser un problema, o algo que afecte mucho.  Pero si la persona de la que dependemos no es alguien tan cercano, puede ser que sienta ese poder que le estamos delegando y lo quiera utilizar en nuestra contra.  Obviamente, esto es algo que nos causa mucho stress, ya que no queremos sentirnos disminuidos o en una posición de menor poder.

Si somos concientes de que nuestros recursos nos permiten modificar la forma en la que nos desenvolvemos en la vida, tendremos claro que a pesar de estar declinando a un poco del poder que algunos recursos nos brindan, todavía tenemos muchos otros recursos, entre ellos, la astucia suficiente para saber cómo al concederle poder a alguien más resultará beneficioso para nosotros.

Back to work Project 365 Day 351
Para pedir adecuadamente debemos utilizar nuestra astucia y tener paciencia

Es por ello que debemos siempre tener claro que no debemos intentar hacerlo todo por nuestra cuenta, utilizando exclusivamente nuestros recursos.  Lo mejor es que nos acostumbremos a pedir ayuda y a delegar nuestras actividades.  ¿No sería muy fácil delegar o transferir algunas actividades para tener más tiempo para lo que realmente importa? ¿Qué tal si enfocamos nuestra energía en los detalles que nos pueden dejar un mayor beneficio?

Pedir es darle poder a alguien, e incluso, renunciar en cierto grado al control que pudiéramos tener en cuanto a los resultados que esperamos, pero también puede ser un arma poderosa para lograr que cosas grandes sucedan.

Es muy importante que sepamos que pedir implica una pérdida, y que esta pérdida está orientada

a obtener una ganancia mayor.  Debemos negociar con nuestro ayudante, para poder conseguir que él también salga beneficiado.  ¿Qué mejor beneficio que el de ayudarle a conseguir más

poder? ¿Qué tal si aprende a hacer algo nuevo y esto le deja una mayor ventaja competitiva? ¿Qué podemos hacer a cambio para conseguir que nos ayuden?

Por otro lado, es posible que en un momento dado no podamos conseguir que nos ayuden, ya sea por falta de tiempo, interés o inclusive recursos.  ¡Esto no debe desanimarnos!  Debemos también aprender a ser pacientes, y sobre todo, constantes, para poder hacer que nuestros objetivos se logren.  Si una persona en un momento no puede (o quiere) ayudarnos, tenemos dos alternativas: buscar a alguien más, o esperar a que sea el momento adecuado.  En primer lugar, debemos pensar nuestra estrategia nuevamente en función de los nuevos elementos disponibles.  ¿Cuesta menos esperar? ¿Es mejor buscar a alguien más que pueda ayudar en este momento?

 

Si proponemos un beneficio y tenemos el momento a nuestro favor, seguramente nadie nos negará lo que pidamos.  Así que, te invito a que reflexiones ¿qué necesitas para alcanzar tus metas? ¿Quién tiene lo que tu requieres y cómo se lo vas a pedir? ¿Realmente lo que necesitas está tan lejos de tu alcance?

Me encantará conocer tu opinión.

 

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