¿Para qué nos preocupamos? Hagamos las cosas.como mejor podamos y seamos felices sin importar quién se alegra por nosotros.

Las revisiones cotidianas

Cuando nos entrampamos en la actividad y el día a día, muchas veces nos cuesta trabajo observar los avances y de pronto nos sentimos desanimados. Cuando el ímpetu inicial se disipa y sólo nos quedamos con nuestra mente juguetona y los esfuerzos, es común que el desánimo nos invada. Para evitar eso, el mejor tónico…