¿Para qué te levantaste hoy?

Suena el despertador y sabemos que el día comenzará.  Con algún esfuerzo retiramos las cobijas y empezamos a ejecutar la diaria rutina que sabemos de memoria.  Sabemos tan bien, que ya no intervienen en muchas de sus tareas nuestra mente ni nuestra concentración.  Entramos en la regadera y en automático nos lavamos cabello y cuerpo.…