¿Eres congruente?

Una de las cosas más fáciles de hacer es predicar, es decir aún cuando no hagamos eso que decimos. Un ejemplo de eso sería pedirle a los niños que se duerman temprano, pero a la vez desvelarnos y levantarnos tarde en consecuencia.  Esto tiene obvias consecuencias cuando estamos educando  menores, pero también tiene otras consecuencias…