Lo cortés no quita lo valiente

¿Cuántas veces nos sentimos frustrad@s por no poder lograr lo que nos proponemos?

Normalmente nuestros sentimientos pueden nublar nuestra razón, y si estos sentimientos son llenos de frustración y enojo, entonces las cosas no funcionan mejor.  Por lo general comenzamos a gritar, a sentirnos ahogados y a dar respuestas sin pensar.

Es muy fácil que lleguemos a estos sentimientos cuando tenemos que interactuar con la gente.  Siempre que dependemos de algui

Frustration

en para lograr nuestros objetivos comenzamos a sentir un poco de ansiedad, porque desconocemos si las personas nos responderán como lo necesitamos.  Esta sensación de descontrol se convierte en rabia y frustración cuando algo falla.  Ya sea que falle la otra persona o que fallemos nosotros mismos, tendemos a apuntar a los demás por los errores cometidos, y generalmente vienen las reclamaciones y ademanes.

Es en los momentos de ansiedad cuando sabemos que las cosas pueden fallar que debemos aprender a tratar bien a los demás, no cuando ya el daño está hecho.  Si tenemos la convicción necesaria y sabemos transmitirla adecuadamente, entonces ya estaremos dando pasos hacia un compromiso de la otra parte.  Si explicamos claramente nuestra necesidad y la razón por la que es importante la participación de los demás, entonces disminuimos el riesgo de un fracaso.  Y no solo eso, sino que también reducimos nuestra sensación de ansiedad, ya que estamos cerrando la brecha.

Pero aún más allá.  Los accidentes son inevitables, pero siempre es posible reducir su impacto si tenemos las suficientes precauciones y somos cuidadosos.  Cuando se trata de nuestros objetivos, debemos ser siempre meticulosos, reiterativos y hasta obsesivos, ya que nadie los cuidará por nosotros.  Si conocemos de antemano, o simplemente intuimos la posibilidad de un error, fallo o accidente, es necesario que nos anticipemos.  Esto se dice muy fácil, y seguramente cuando estamos con las manos en la masa hasta los codos, no siempre es sencillo encontrar formas de mitigar un riesgo, sin embargo, es nuestra mejor oportunidad de ser creativos.  Seamos creativos y propositivos.  Aceptemos los riesgos y tratemos de asumir algunos costos pequeños para evitar una enorme pérdida.

De este modo, cuando en nuestras metas vengan los reveses, no descargaremos nuestra ira en las personas de las que dependemos, ya que ellos no necesariamente son responsables, y si lo son, es una oportunidad para aprender y no volver a darles esa confianza.

Finalmente, el hecho de tener una posición de poder, en la que debemos ordenar a otros para lograr algunas metas, no nos da el derecho de hablarles o tratarles mal, sino al  contrario, nos obliga a darles el mejor trato y a hacerlos sentir valiosos, ya que de ese modo nos brindarán los mejores resultados.

¿Cómo vives tu ansiedad cuando dependes de otros? ¿Tratas bien o mal a tus colaboradores o compañeros?

Enhanced by Zemanta
Anuncios

Déjame saber tu opinion

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.