Tip de la felicidad: ¿Cuántas promesas has cumplido?

En la antigüedad empeñar la palabra de una persona era un compromiso ineludible, que obligaba a quien lo hacía a cumplirlo a toda costa.  Era una cuestión de honor, y por lo mismo, no lo hacían a la ligera, ya que las consecuencias eran nefastas. Con el tiempo y las nuevas condiciones de vida, las…