Cambiando hábitos: Fiel a mis principios

La verdad es que cuando las cosas se tornan difíciles, la flexibilidad es una de las habilidades que más nos conviene tener a mano.  Si somos rígidos, la solución a nuestro problema será lejana o por lo menos, tendrá una forma que no necesariamente embonará en el tema y probablemente nos impedirá dar salida decorosa…

¿Eres congruente?

Una de las cosas más fáciles de hacer es predicar, es decir aún cuando no hagamos eso que decimos. Un ejemplo de eso sería pedirle a los niños que se duerman temprano, pero a la vez desvelarnos y levantarnos tarde en consecuencia.  Esto tiene obvias consecuencias cuando estamos educando  menores, pero también tiene otras consecuencias…